Buscar

Cargando...

Archivo del blog

Di lo que quieras!!!

Últimos comentarios...

Amigos

Nala y Nito

Nito, Nala y Neko

Mi lista de blogs

Últimas noticias sobre...

Loading...

El Escaparate

El Escaparate
10 septiembre 2009

postheadericon Capítulo III. Asher...

No tardé mucho en encontrar la casa abandonada. Yo misma me sorprendía de lo bien que recordaba el camino, cruzar la valla, pasar un camino con piedras, subir por una colina, atravesar una rambla y allí estaba, una casa enorme, la misma casa en la que nací. Por un momento pensé que si yo había conseguido llegar a lo mejor White también. Fue un pensamiento fugaz, sabía que no era así, White tenía los ojos cerrados cuando nació, ni siquiera recordaba a mama, eso me entristeció, pobre White, donde estaría, y lo más importante, ¿seguiría vivo?.
Entre en la casa, la verdad que no tenía muy claro que buscaba en ese lugar, White no estaría, pero estaba asustada y necesitaba algo familiar para tranquilizarme. Una vez dentro escuché un ruido, una especie de maullido muy suave, no me preguntéis por qué pero me acerqué al sonido, supongo que curiosidad de gato…
A través de un pequeño agujero de la pared podía ver de donde procedía el sonido. Me quede sin respiración cuando lo vi. Era un gato negro, negro como la noche, se le veía como a mama de grande, supongo que no era un cachorro como yo. Era el gato más precioso que había visto en mi vida. Precioso no es la palabra, más bien es deslumbrante, todo a su alrededor ya no tenía sentido para mi, solo estaba él. Conforme me fui reponiendo de mi estado de…bueno…yo he sido precoz en todo, no se extrañen que en este tema también lo sea, me fije que estaba jugando con una especie de animal pequeño con rabo largo que a mi parecer daba la sensación de ser comestible. En un segundo, supongo que cuando se cansó del juego, le mató. En ese momento sentí miedo. Ese animal no era mucho más pequeño que yo, de hecho andaríamos por el mismo tamaño y ese gato le había matado casi sin proponérselo. Empecé a retroceder, sin quitarle los ojos de encima, por un lado por que le tenía miedo, por otro lado, por que no quería dejar de mirarle nunca. Sin querer, una de mis patas partió algún tipo de madera seca lo que hizo que se oyera un pequeñísimo crujido, lo suficiente para que el gato negro me viese. Esa fue la primera vez que fuimos conscientes el uno del otro. Yo me quede allí, petrificada por sus preciosos ojos amarillos, un amarillo que cuando me miró se volvió más intenso, casi tanto para quemarme. No se cuanto tiempo pasó, para mi fueron minutos, aunque supongo que no fue más de un segundo, lo que tardó en estar delante mió, mirándome de cerca, oliéndome. Además de mis hermanos y mi madre yo no había tenido tan cerca a otro gato nunca y menos aún lo había olido. No puedo describir lo que sentí cuando le olí, pero si puedo decir que en ese momento supe que estaba enamorada de ese gato que en unos momentos me mataría.
-        Mmmmm ¿qué hace un bebe solo por aquí?- esas palabras me dolieron profundamente a la vez que me encantó oír su voz, ¡Un bebe! No era momento de sentirme ofendida, tenía que demostrarle que no era un bebe (aunque si lo fuera) y que no tenía miedo (aunque si lo tenía).
-        Me he escapado y estoy buscando a mi hermano.
-        Vaya, eso no me lo esperaba. Y ¿se puede saber como un bebe va a encontrar algo?
-        Bueno…aunque no lo parezca soy muy fuerte, y…y…tengo que encontrarlo, White depende de mí.
Empezó a reírse, no era una risa desagradable, era una risa sincera, le había impresionado que una cachorra de 2 meses se creyera lo suficientemente mayor como para hacer nada.
-        Bueno, mucha suerte bebe, espero que encuentres a tu hermano.
Se dispuso a marcharse, yo no quería que se fuera, pero qué podía decirle, qué podía hacer, piensa Taby piensa, qué le interesa a un gato adulto….¡comida!
-        ¡¡Espera!!
-        Mmm ¿qué pasa bebe? ¿Tienes miedo de quedarte sola?¿no eres lo suficientemente fuerte para encontrar a tu hermano?
Ese tono de burla me enfureció mucho, por un instante pensé en dejarle marchar pero…le necesitaba, en muchos sentidos.
-        Claro que soy lo suficientemente fuerte, si quieres te lo demuestro.- eso me salio solo, sin pensar, es verdad que era más fuerte que mis hermanos pero de eso a ser más fuerte que un gato adulto…, era un farol, solo esperaba que funcionase-. Si demuestro que soy más fuerte que tú me tienes que ayudar a encontrar a mi hermano, si pierdo te llevaré a un lugar donde nunca más tendrás que preocuparte por encontrar comida.- recé para que se lo creyera-.
-        Vaya vaya, la bebe tiene valor, y ¿cómo se supone que vas a demostrarlo?
-        Pues demostraré que salto más alto que tú, que corro más que tú y que puedo cazar un bicho de esos antes que tú.- mi boca hablaba sola!!! Lo que decía no me lo creía ni yo!! Pero ya estaba dicho, mi preocupación era ahora mismo adonde iba a llevar al gato para que no me comiese a mi cuando me ganara!!-.
-        Jejeje me llamo Asher, ¿y tu? – Asher…..Asher….Asher…., no es el nombre más bonito de todos??-
-        Me llamo Taby, bueno aceptas?- por favor!!!!-
-        Taby, no voy a competir con una bebe…
-        No soy un bebe!!
-        Vale Vale, pues no voy a competir con un be… perdón mmmmm cachorro esta mejor??
-        Prefiero que me llames por mi nombre, Taby
-        Mmmm, me gustas Taby – ha dicho eso de verdad???- tienes coraje – ya decía yo que no podía ser tan bueno- vamos a hacer un trato, yo te ayudo a encontrar a tu hermano si tu me dices donde está la comida, ¿ok?
-        Y como sé que una vez que te diga donde está la comida no me vas a dejar tirada?
-        Mmm chica lista – bueno, es un avance, de bebe a chica, poco a poco- pues hagámoslo de la siguiente forma, te ayudo a encontrar a tu hermano y tu me traes la comida de tu sitio secreto, ¿ok?
Ese no era un mal plan, solo fallaba una cosa, NO TENGO NINGÚN SITIO SECRETO!!! Pero ahora no podía echarme atrás.
-        Trato hecho.
-        Perfecto, bueno, por donde empezamos??? A ver…¿cómo es tu hermano?
-        Bueno, White es blanco, es un fanfarrón y un orgulloso, hacer un par de semanas que no nos vemos, espero que esté bien.
-        No te preocupes, si se parece a ti seguro que está bien – no se parece en nada a mi- ¿dónde fue la última vez que le viste?
-        Cerca de la Valla de la casa donde estábamos, estaba siendo perseguido por un bicho grande con colmillos más grandes que los tuyos.
-        Jajajajaja eso se llama perro. Sabes si el perro le cogió?
-        Creo que no, bueno, más bien, espero que no.
-        Yo también lo espero, sino me quedo sin comer. Vamos a preguntarle a un amigo que tengo cerca a ver si ha visto a alguien nuevo por la zona, pero antes deja que termine con mi presa, tengo el estómago vacío.
-        Ok – le vi comer, y creo que estaba bueno, no dejo nada, ni tampoco me ofreció nada-.
Cuando acabo de comer comenzamos la marcha. Nos dirigíamos hacia la zona donde tenía Asher su amigo cuando algo horrible apareció ante nosotros. Eran tres perros, más bien perrazos, nos habían visto y empezaban a correr hacia nosotros.
-        ¡corre Taby! CORRE!!
-        SI!!!
Corrimos, saltamos una tapia, los perros se acercaban, yo me sorprendí corriendo a la misma velocidad que Asher, mmm a lo mejor si le hubiese ganado la apuesta, pero mis patas eran mucho más cortas y tropecé. Caí rodando sobre mi cuerpo y paré justo en la pata de uno de los perros. El perro paró en seco, los demás hicieron lo mismo. Yo recé para que todo sucediera rápido, con el menor dolor posible y que Asher no lo viera. Cerré los ojos y deseé que no me sucediera nada malo, deseé que esos perros no me comieran, tenía que encontrar a White, tenía que asegurarme que mis hermanos estaban bien, tenía que estar con Asher. No sucedía nada. Abrí los ojos y delante de mí, entre los perros y yo estaba él.


Continuará…
Ir Arriba